Injusticia social

Compara estas dos fotografías.

Mundo bueno.
Mundo malo.

Gobiernos, políticos, medios de comunicación y estamentos sociales nos educan en el día a día para aceptar esta desigualdad.

Es una injusticia social que denigra al ser humano.

¿Lo debemos aceptar?

Tal vez poniendo cada cual un granito de arena…

2 comentarios en “Injusticia social

  • Creo que fue hace más o menos un mes, cuando escuché en la radio que Europa había sobrepasado este año el consumo de recursos disponibles para el continente. No es sólo que nos hayamos acostumbrado a ver tales imágenes, sino que para que unos podamos vivir dilapidando recursos que no tenemos, otros han de ser pobres. Nos hemos acostumbrado a tener demasiado sin saber que el precio lo pagarían otros.

  • Estas en lo cierto. Pero, no se si realmente nos educan para la injusticia social; para mi en lo personal, todo lo contrario ¡NO NOS EDUCAN! Las políticas públicas mortifican el entretejido social y el crecimiento no de la pobreza en si misma, sino del hambre es y será exponencial, en un mundo globalizado que desde el siglo XXVIII cumple a rajatabla con su proyecto de mayor concentración de la riqueza, envilecido por políticos corruptos y una justicia servil. He tenido la suerte de viajar por el mundo, pero solo me limitare a un breve comentario sobre la Argentina, mi país. Un país que durante el primer tercio del siglo XX ocupo el 5 puesto a nivel mundial; que en la década del 70 su indice de pobreza no alcanzaba el 5%, hoy se sitúa para el segundo semestre entre un 35% y 40%. Los holding y corporaciones tanto desde adentro como los de afuera; constituyen una maquinaria que responde a un fin sin importar los medios. Tienes el caso reciente de los miles de incendios intencionales en nuestra cercana Amazonia en Brasil. Luego de la segunda guerra mundial, la sociedad sufrió un quiebre del que aun no pudo recuperarse. Y los gobiernos neo liberales o populistas, como elemento de seducción entregan planes sociales aun a extranjeros (aclaro que no soy proclive a la xenofobia ni a la discriminación) sin ningún tipo de contra prestación, y las arcas publicas sostienen con gratuidad una pésima calidad de educación, de salud, entre otras. Con el agravante que no existe reciprocidad de los países limítrofes, en donde un argentino debe pagar cualquier tratamiento medico y/o ser internado por cualquier sea su dolencia, solo por citar un ejemplo. Hasta que la ciudadanía, deje de vivir con “el sálvese quien pueda”, convirtiéndose en homogénea y pacifica manifestación en el reclamo de sus derechos constitucionales, lo que vivimos en la actualidad sera un espiral que seguirá condenando a la hambruna y a la utopía del trabajo digno a miles de millones de personas. Un abrazo.

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